El comercio electrónico internacional presenta desafíos como regulaciones aduaneras, diferencias culturales y logística compleja. Sin embargo, ofrece oportunidades valiosas, incluyendo acceso a nuevos mercados, innovación en servicios y competitividad global. Las empresas pueden superar estos retos mediante alianzas estratégicas, formación continua y tecnología avanzada para lograr el éxito.